Un delincuente saltó el muro de una vivienda del barrio Villa Flor y se llevó una bandeja con cordero y costilla que una familia había dejado descongelando para el almuerzo del domingo. El hecho ocurrió alrededor de las 10 y quedó registrado por cámaras de seguridad de vecinos.

Una familia del barrio Villa Flor de Posadas sufrió un insólito robo durante la mañana del domingo 18 de octubre, cuando un desconocido ingresó al patio de su vivienda y se llevó la carne que habían preparado para celebrar el Día de la Madre. El delincuente trepó un muro de más de dos metros de altura, accedió al quincho y escapó con una bandeja que contenía cordero y costilla destinados al asado familiar.

María Ostroski, propietaria de la vivienda, relató que había retirado la carne del freezer durante la mañana y la había dejado en el quincho para que se descongelara. Mientras realizaba otras actividades dentro de la casa, el desconocido ingresó a la propiedad sin que los integrantes de la familia advirtieran su presencia.

María Ostroski, propietaria de la vivienda asaltada.

La situación fue descubierta cuando su esposo comenzó a preparar el fuego para el almuerzo y le pidió que abriera el portón. En ese momento, la mujer observó que los cables instalados sobre el muro estaban sueltos, pese a que anteriormente se encontraban sujetos con grampas.

Según reconstruyó a partir de los indicios encontrados y las imágenes de las cámaras de seguridad de viviendas cercanas, el desconocido habría intentado retirar los cables antes de advertir la carne que estaba en el quincho. Entonces descendió del muro, tomó la bandeja y escapó nuevamente por el mismo sector.

Muro que el asaltante cruzó para robar la carne.

La mujer indicó que las cámaras de los vecinos registraron al sospechoso mientras se alejaba con la bandeja en dirección a la avenida Buchardo. También precisó que el episodio ocurrió en pleno horario diurno y pese a las medidas de seguridad instaladas en la propiedad.

La familia tuvo que volver a comprar carne para celebrar el Día de la Madre

El robo obligó a modificar los preparativos del almuerzo familiar, aunque finalmente la celebración pudo realizarse. Ostroski explicó que debió salir nuevamente a comprar carne para reemplazar lo sustraído y compartir la jornada con sus hijos. “Gracias a Dios pude ir a comprar de vuelta la carne y festejar el Día de la Madre, pasarla lindo. Pero fue un trago amargo”, expresó.

Asaltante llevando la carne y siendo captado por las cámara de seguidad del barrio.

Más allá de la pérdida material, la propietaria manifestó su preocupación por la facilidad con la que el desconocido logró ingresar a su vivienda. Según describió, el terreno cuenta con un muro perimetral elevado y cuatro cámaras de seguridad, medidas que no fueron suficientes para impedir el episodio.

La damnificada sostuvo que el hecho se suma a otros ingresos a su propiedad ocurridos anteriormente durante la madrugada y cuestionó la situación que atraviesan los habitantes del barrio.

La vecina también mencionó que el barrio se encuentra a pocas cuadras de la Costanera y que, pese a tratarse de una zona residencial, los habitantes comenzaron a modificar sus hábitos por temor a sufrir nuevos robos.